En 1831, el escritor francés Victor Hugo publicaba su novela “El Jorobado de Nuestra Señora de París” considerada una de las más importantes del periodo de la literatura del Romanticismo. La obra está compuesta por once libros y centran la trama en la triste historia de Cuasimodo, el encargado de las campanas de la Catedral de Nuestra Señora de París; la gitana Esmeralda y el Archidiácono Claude Frollo en el París del siglo XV.
Tras el éxito de la publicación, la novela se volvió atractiva para escenificarla. La primera adaptación fue en 1836 en forma de una ópera de la compositora francesa Louise Bertin, quien la tituló La Esmeralda. A pesar de que a la pobre Bertin se le menospreciaba como compositora por ser mujer, Víctor Hugo la tenía en gran estima y fue él mismo quien escribió el argumento para esta ópera (y fue la única vez que él mismo adaptó alguna de sus obras para la escena). Ahí, el escritor decide hacer cambios drásticos en la trama a fin de que la historia se centrara en la gitana Esmeralda y su historia de amor con Febo de Châteaupers más que en Cuasimodo. El papel de Esmeralda lo interpretó la cantante francesa Cornélie Falcon (una de las estrellas operáticas de la época por su registro de soprano y graves de mezzosoprano) y en el papel de Febo de Châteaupers aparecía el destacado tenor Adolphe Nourrit (el mismo que quedó atrapado por la Taglioni en el Ballet de las Monjas de Roberto el Diablo de 1831 y propuso hacerle un ballet, que resultó ser La Sylphide). La ópera, sin embargo, no tuvo éxito, más bien fue considerada un rotundo fracaso y las reacciones de la crítica y público fueron tan violentas que incluso orillaron a la Bertin a abandonar su carrera lírica para dedicarse mejor a la poesía (¿sería que la poesía era una actividad más “femenina”?).
Lo que sí tuvo de positivo y trascendente la obra de Louise fue que su argumento, a fin de cuentas, dio pie a la historia que sería contada en subsecuentes adaptaciones de la obra de Víctor Hugo tanto en ópera como en ballet.
La novela, usando el argumento de la ópera de 1836 y conservando como título el nombre de la heroína, fue presentada por primera vez como un ballet en 1839 en La Scala de Milán por el coreógrafo y compositor italiano Antonio Monticini en donde ya en el final se daba el heroico rescate de Esmeralda por Febo. Esta versión difería de manera importante de la que haría cinco años más tarde Jules Perrot, especialmente por incorporar la tradición en el ballet italiano de la época, en donde las acciones de pantomima y danza estaban separadas -los papeles principales eran representados por mimos, mientras que los bailarines sólo aparecían en las escenas danzadas. Por cierto, Fanny Cerrito, en aquellos años Prima Ballerina de La Scala fue la bailarina que le dio vida a Esmeralda.
Continuará…
En las fotos:
-Portada del manuscrito de la ópera de Louise Bertin de 1836
-Cornélie Falcon como Esmeralda
-Adolphe Nourrit como Febo de Châteaupers
-Portada de la obra de Monticini de 1839





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